domingo, 3 de diciembre de 2017

Clasicismo entre blancos y azules.

Esta casa de California mezcla piezas de mobiliario clásico, de gran peso y ornamento, con un fondo casi totalmente blanco. Textiles, paredes, todo suaviza ese clasicismo, y hace que la neutralidad domine, resaltando aún más la personalidad de esas piezas de anticuario. Los toques azules aportan aún más frescura al conjunto, haciendo que sea un ejemplo de que el estilo  clásico puede reinventarse enriqueciéndolo.

Vía Style me pretty.






















domingo, 26 de noviembre de 2017

Blancos, madera y textiles.

Esta casa diseñada por Peter Ivens consigue la calidez sobre un lienzo puramente blanco. La madera, el mobiliario y los textiles le otorgan esa suavidad restándole frialdad a esos blancos. 

Vía Style Files.













Silla Cable

La silla Cable, diseñada por Jonathan González, es un ejemplo claro de diseño de líneas puras, que mezcla materiales de antes y de ahora. Esos diseños equilibrados y casi escultoricos.

Vía Officega.













sábado, 18 de noviembre de 2017

Casa en Hudson Valley

Esta casa situada en Hudson Valley, en New York, construida a mediados de siglo, y reformada por GRT Architects, impresiona. Impresiona por sus techos increíbles de madera, combinado la madera natural de sus vigas portantes con el color claro de sus techos. Impresiona por el contrapunto de los suelos, en baldosas cerámicas de color natural. Impresiona por su relación con el exterior, siempre presente. Sin duda, la arquitectura y la sensibilidad de su reforma llevan a estos interiores a la perfección.

Vía Dwell.





















Estilo natural en Los Ángeles

Esta casa de Los Angeles, tiene esa calidez que siempre busco. La madera y los textiles naturales se mezclan con piezas de diseño contemporáneo y con toques etnicos, con un resultado increíble. Crea ese ambiente slow que últimamente está tan de moda y que me encanta.

Vía Nomad Bubbles. 



















domingo, 29 de octubre de 2017

Sukhi consigue el Hygge

Hygge, ese término escandinavo que describe la vida de forma acogedora e íntima, lo consiguen las alfombras de Sukhi. Alfombras con origenes en India, Marruecos, Nepal o Turquía, y con un valor también social aparte del decorativo, porque sus artesanos reciben un salario justo, mejorando la situación de sus familias y comunidades.
Sus lanas, fieltros, consiguen envolvernos en calidez y dulzura. Sus trenzados embelesan, y no pueden más que mejorar los interiores en los que se encuentran. Cuando la artesanía local llega a nuestros hogares no podemos más que agradecerlo.

Vía  Sukhi